Santiago Pinotepa Nacional, Oax.- En la Gasolinera SIMOHUA,  ubicada en el libramiento de esa ciudad costeña se encontraba desempeñando sus funciones con normalidad, como despachador de gasolina, el joven identificado como Francisco Santiago Merino, de  24 años de edad.

Cuando todo transcurría en aparente calma, de pronto al lugar, arribaron al menos dos sujetos que venían caminando, mismos que se acercaron al joven Francisco Santiago, quienes al estar cerca del empleado, sacaron de entre sus ropas, sendas pistolas con las que amagaron al empleado, y bajo amenazas, le exigía les entregara el dinero producto de la venta de combustible.

 

Ante ello, el joven Francisco, sumamente nervioso, les respondió que sí les entregaría el dinero, pero obviamente al estar bajo presión de las armas de fuego y el talante amenazador de los delincuentes, Francisco, entró en una crisis nerviosa, lo cual hizo que se retrasara en entregarles el dinero a los asaltantes.

Quienes al ver que Francisco tardaba demasiado y pensando tal vez que era con la intención de que llegaran los policías, los delincuentes, sin más ni más, decidieron dispararle al joven empleado, quien recibió al menos un balazo a la altura del corazón, lo que provocó que esta callera muerto al instante junto a una de las bombas despachadoras de gasolina, en las que por varios meses trabajó.

Mientras que los hampones, aprovechando el caos generado por los balazos, lograron escapar del lugar, sin que nadie pudiera detenerlos, minutos después al lugar arribaron cuerpos de socorro y de la policía estatal, así como de la municipal, verificando los cuerpos de auxilio que el joven Francisco, había dejado de existir al instante, debido a la gravedad de sus lesiones.

Posteriormente arribaron elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (A.E.I.) quienes  dieron fe de los hechos y ordenaron el levantamiento del  cadáver y su traslado al panteón municipal del lugar para la práctica de la necropsia de ley, dando inicio al legajo de investigación correspondiente.

Cabe mencionar que el cadáver del infortunado despachador de gasolina, fue reconocido en el lugar por sus propios compañeros de trabajo, quienes manifestaron  que en vida respondió al nombre de Francisco Santiago Merino de tan solo 24 años de edad.